Revista Campo Sureño:
El líder del CAS analiza lo que dejó la temporada triguera.
Publicado en abril 16, 2012.


“La temporada fue de dulce y agraz, porque hay quienes obtuvieron una cosecha normal y otros que definitivamente tuvieron muchos problemas , tanto por las heladas y la ola de calor que azotó a nuestra región desde fines de noviembre , lo que sin duda mermó la cantidad y calidad de nuestros granos”, dice Gastón Caminondo.

El presidente del Consorcio Agrícola del Sur (CAS) se refiere a la recién pasada campaña triguera que, a su juicio, no fue la óptima.

Según el dirigente gremial, el haber tenido temperaturas por sobre los 30 grados durante varios días no es un fenómeno acostumbrado en la región, por lo que el comportamiento de las plantas fue anormal.
“ El secado de los granos fue prematuro y más rápido de lo normal, lo que provocó que perdieran muchas de sus características de calidad, muy importantes para la industria molinera, afectando además al rendimiento por hectárea”, señala resignado.

Sin embargo, también hay aspectos que considera destacables. Uno de ellos fue la acción de la Comercializadora de Trigo S.A (Cotrisa) que comenzó a operar, monitoreando los precios, a partir del 1 de diciembre de 2011, lo que permitió a los productores respirar más tranquilos.

En su calidad de líder de los agricultores del sur, Caminondo destaca este avance, pues a su juicio el regreso de Cotrisa al mercado de los granos ha sido muy importante especialmente para la agricultura familiar campesina.
“ El ex ministro (José Antonio) Galilea pudo sacar el óxido a Cotrisa y hacerla funcionar después de tantos años y así cumplir el rol para la que fue creada”, plantea.

Y de paso, valora que en el actual gobierno exista la voluntad de ir sacando las piedras que obstaculizan el camino de los agricultores.

Tal es el caso de la ley de salvaguardias para neutralizar la competencia desleal, la disminución de la retención de Impuesto al Valor Agregado y el ya mencionado regreso de Cotrisa.

Sin embargo, el presidente del CAS va más allá y pide otras medidas adicionales. “Estimamos que estas gestiones van en la dirección correcta y en respuesta a las 25 medidas que en su momento, el entonces candidato a la Presidencia, Sebastián Piñera, se comprometió a implementar para potenciar el desarrollo agrícola. No obstante, quedan tareas pendientes que esperamos sean solucionadas paso a paso. Y en ese sentido como dirigentes del CAS y Sofo estaremos haciendo seguimiento para la concreción de todas ellas “, declara.

Entre estas necesidades urgentes, menciona dos: la Ley de Muestra y Contramuestra y las modificaciones a la Comisión de Distorsiones, que -dice- son parte de las demandas pendientes que los agricultores esperan se hagan realidad.
“ Tenemos la esperanza de que más temprano que tarde se logren introducir modificaciones a la Comisión de Distorsiones para hacerla más ágil y operativa. Asimismo esperamos que con la Ley de Muestra y Contramuestra se entregue transparencia a la comercialización de nuestros productos, con lo cual se equiparará la posición negociadora del productor ante la industria”, enfatiza.

Más que trigo.
Más allá del trigo, otra de las preocupaciones para los agricultores es la ley de control de abigeato. Según Caminondo, este es un flagelo que desde hace mucho tiempo complica seriamente la actividad y que está instalado en las zonas ganaderas, provocando daño en la economía del mediano y pequeño agricultor.

En este contexto, remarca que es necesario entregar atribuciones a entes fiscalizadores como el SAG para que también se sume al control de estos delitos.

Otro de los temas relevantes, desde su perspectiva, es el uso del agua. Ello pues si bien la región cuenta con una pluviometría considerable, la distribución de las lluvias no es óptima, de modo que almacenar los excesos de agua de invierno sería una buena solución.

Así, los embalses se han convertido en una imperiosa necesidad para la región. “La Araucanía como ninguna otra zona, no se puede dar el lujo de ver pasar el agua desde la cordillera al mar, sin tener la posibilidad siquiera de sacarle un buen provecho, es decir, lo que hay que hacer es simplemente almacenar para posteriormente devolver el agua al mar”, sentencia.